Santiago Tabarca

miércoles, mayo 10, 2006

Una visita inesperada.

Si queridos míos, es lo que parece ser donde parece ser. Una lechuza en la ventana de mi cuarto. Lo cierto es que antes que en la ventana estuvo también en el baño, más precisamente en la bañera, y en el pasillo, en la cocina, en la sala. Esta lechuza sobrevoló mi escritorio, dió de bruces con La Travesía del Hombre Barco de Paco Sevilla que tengo enmarcada en la pared del salón, abrió la nevera, se sirvió una cerveza, me pidió un pitillo, se posó en el sofá, y mientras veía cómo le daban el Príncipe de Asturias a la National Geographic Society, me miró y dijo, ¡estoy de enhorabuena, joder!, una delicia ver que lo han ganado. Yo no pude hacer otra cosa que sentarme en el sillón de enfrente, encenderme un pitillo yo también y discutir un poco con ella. Yo siempre he sido más del canal HISTORIA, sabes. ¡Eso es una mierda!, me dijo, mientras humeaba su pico. Más extraño aún que el hecho de que la lechuza me estuviera hablando fue entonces su silencio repentino. Yo la miraba por el rabillo del ojo, y temía que se malhumorara. El pico parecía brillarle, como una gota de cerveza, o, quizá, como un garfio de plata, y este último pensamiento me hacía no llevarle demasiado la contraria. Cuando terminaron las noticias, apuró su bebida de un trago y liquidó el pitillo. Luego miró para mí, con los ojos atentos, naranjas, juntos, extraños pero no amenazadores, levantó el vuelo y salió por la puerta. Yo no he podido hacer otra cosa que sentarme en el ordenador para contarlo. Si no me creen la foto está ahí.

2 Comments:

  • Que weno, la lechuza fan de national geographic.... claro, que iba a ver si no? el canal caza y pesca? aaaaaaaaaamigo

    By Anonymous Alberto, at 5/10/2006 09:17:00 p. m.  

  • No me siento desagraviado al no ser nombrado. No soy poeta y no me hace falta volar a canarias porque ya estoy allí (y esta tierra y sus gentes en mi).
    Soy Pavón,Carlos Pavón. Espero verte pronto, hoy estuve con tu madre y me dió esta dirección. Me apetece mucho verte y tomarme un vino (o dos si son pequeños) contigo, amigo, porque así te considero.
    No sabes todo lo que me ha aportado esta tierra tuya (ahora nuestra) y no sólo me refiero a esta "vida perra" que llevó y de la que tienes cumplidas noticias, sino mucho más.
    Me aportó sobre todo a mí mismo, mirarme al espejo y conocerme, y no repudiarme, y adorarme y odiarme en un mismo día, y pasar de mi y querer quedar conmigo. Me aportó el sabor de la amistad que deja los posos del buen vino. Y, sobre todo, me aportó a mi María, que fue enviada por la luna de tirajana para que yo la recogiera antes de que se golpeara en el suelo.
    Muchos besos. Te llamaré cuando vuelvas (de Mauritania, no?). Y si no, mi teléfono, porque se a ciencia cierta que eres un gran despistado. 654 52 78 32.
    Muchos besos.

    By Anonymous CARLOS PAVÓN, at 5/17/2006 02:31:00 p. m.  

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