Santiago Tabarca

lunes, julio 10, 2006

LA INVENCIÓN DE MOREL. Adolfo Bioy Casares

Me he topado con esta novela sin esperarlo. Lo primero que leo de Bioy Casares me llegó el sábado mientras daba una vuelta con la moto por la isla. En el pueblo de Agaete, donde parte el ferry hacia tenerife, vi un suculento letrero en el que se leía "libros a 1 euro". Me llevé todos los que había, que eran cinco. Y uno de ellos era este que quiero comentar y que acabo de terminar de leer. La invención de Morel es un libro muy extraño. Aunque corto no se lee facilmente. Se desarrolla como un diario personal en el que el lector va descubriendo información de a poco para completar un puzzle, que -todo sea dicho- completado me resultó bastante decepcionante. No se si esto que digo es políticamente correcto. Muy probablemente los amantes de este autor se erigirán en férreos detractores de esta crítica. Sea bienvenido.
Doy mis razones. A lo largo de la lectura van sucediendo hechos que aparentemente no tienen explicación lógica alguna, salvo en el terreno de lo sobrenatural - no descarto que la película de "Los otros" o la de "El sexto sentido" tengan su primigenia inspiración en esta obra que por otro lado, al igual que sucede con la anterior que comenté "Benito Cereno", no tiene nada de fantasmagórico o sobrenatural en el desenlace. Sin embargo mientras uno va adentrándose en ella esta posibilidad está presente en los pensamientos del protagonista. La historia no está narrada desde la perspectiva del personaje que le da el nombre: Morel. Sino la de un perseguido por la justicia Venezolana que acaba, sea como sea, en una isla desierta en la que, paradójicamente, encuentra gente. Así, en el desenlace el autor intentará dar una explicación a todo ello, mediante una serie de conjeturas y explicaciones más propias de una novela de ciencia ficción - que es en lo que se convierte al final - que las propias de una novela realista - que es lo que se presenta desde un primer momento-. De esta forma, no puede entonces dejar de sorprender que hayan numerosas alusiones a temas políticos de actualidad -del momento de la trama- y que al final todo desemboque en algo parecido a un juego de ajedrez, en el que se enfrentan lo imposible y las hipótesis más rocambolescas acerca de las ciencias de la telecomunicación. Estimados amigos, si me preguntan sobre esta novela, les recomendaré, sin lugar a dudas, otra. Un fuerte abrazo a todos.

viernes, julio 07, 2006

BENITO CERENO. Herman Melville

" Benito Cereno sigue suscitando polémicas. Hay quien lo juzga la obra maestra de Melville y una de las obras maestras de la literatura. Hay quien lo considera un error o una serie de errores. Hay quien ha sugerido que Herman Melville se propuso la escritura de un texto deliberadamente inexplicable que fuera un símbolo cabal de este mundo también inexplicable"

JORGE LUIS BORGES. Biblioteca Personal.
A la hora de opinar acerca de esta obra, a todas luces rara dentro de la bibliografía de Melville, creo que es imprescindible hacer un pequeño parón en la oscuridad que inspira. En efecto, cuando se abre el libro y se comienzan a leer las primeras páginas, parece que la noche que viste de negro el paisaje que nos acecha desde la ventana es un artificio, y que la verdadera oscuridad nocturna se aloja toda dentro de las hojas en que nos adentramos. Melville recrea una historia aparentemente inverosímil, llena de dudas y de lagunas en la lógica de cualquier lector, pero desde la oscuridad de un barco, varado sobre las olas del mar, o bajo la noche desde sus camarotes misteriosos. No en vano Borges me la recomendó a través de su libro del que saco la cita que antecede a este texto. Una ficción de aparente inverosimilitud, fantasmagórica sin la menor mención a lo sobrenatural, y, al mismo tiempo, intrigante pero de dudosa sospecha. A lo largo de su lectura, es posible llegar a desconfiar de la humanidad, de uno mismo o incluso del propio libro que tiene entre las manos. Por momentos un atisbo de lucidez parece querer alojarse en el entendimiento, sin embargo, en el instante siguiente uno puede llegar a sentirse vulnerable e indefenso por haber bajado la guardia tan solo unos segundos.
Realmente la historia que se cuenta no tiene mayor trascendencia. Como es de esperar en Herman Melville, el mar tiene gran parte de protagonismo. Pero en este caso la gran ballena blanca se viste de otra guisa, para que intentemos descubrir cuánto en ella es traje de carnavales y cuánto es verdadera carne. Evidentemente no hay ballenas en Benito Cereno, pero desde el comienzo de este apunte decidí no hacer excesiva referencia a la trama, para no agüarle la fiesta a quien se asome a los bordes de este barco. Por eso, vengo obligado a usar metáforas y perífrasis, quizá con el ilusorio intento de recrear en parte el magnifico ambiente que crea el autor, aunque sea imposible hacerlo aquí.
Sea como fuere, estoy satisfecho de haberla leído. Podría asegurar, y aprovecho estas líneas para hacerlo, que es de aquellas novelas que leemos una vez en la vida, pero que luego, seguimos respirando su aliento ya para siempre. Si algo puedo hacer después de volver a tierra, es recomendarla.
Un fuerte abrazo.

El Cuba Libro de Gaja y Tabarca

Amigos míos,
Al parecer los sueños se cumplen. Estamos preparando la inauguración en agosto de una librería-cafetería-sala de exposiciones en Las Palmas de Gran Canaria. Yo siempre quise tener mi propia librería, y Gaja Romanos su propia sala de exposiciones, así que al final hemos decidido montarlo juntos. El local se llama "El Cuba Libro de Gaja y Tabarca", y tiene todas la proyecciones que se les puedan ocurrir. Afortunadamente, conocimos casapueblo en su mejor época, y Manuel nos enseñó el don de ser detallista. Algo de ello habrá, así como algo también de la librería Losada que conocí en Buenos Aires, y algo, supongo, de todas las galerías de arte donde hemos presentado Gaja y yo sus obras, y las de Juanito Cabrera, etc. . Espero -nada me haría más feliz - que haya mucho también de ustedes. Por primera vez en Canarias los poetas no solo están detrás de los libros, sino también detrás de la barra. Espero que tengamos buena aceptación, igual Amargord puede sugerirnos algunas ideas, digo yo.
Lo cierto es que ya hemos empezado a movernos. He estado hablando con distribuidoras y me parece muy curiosa la vida del libro hasta que llega al manos del lector. He estado en la creación de un libro, luego, algunos lo sabrán, monté una editorial el año pasado que se llama MAR FUTURA, y ahora empiezo a moverme de librero. ¿no terminaré alguna vez distribuyendo libros también?... quizá debiera de leer y escribir más y dejarme de tanta historia, puede ser. Sin embargo, ahora me siento bien. He tomado una determinación muy importante en mi vida: vivir solo una vida. Para ello he decidido apartarme de todo cuanto no me haga feliz. El derecho y la empresa están a la cabeza. Me he pasado la vida entera con una pierna en ese mundo y la otra en el de la literatura y el arte en general, pero ambos se han ido separando como costras de hielo en un mar ambulante. Al final en el último salto me llevé la mejor parte, y ahora recuerdo la historia de muchos que nos acompañan a diario e hicieron lo mismo. Montse Cano -en Timofónica- , Miguel Losada -recordemos su trayectoria por el banco de España-, Julio Espino Noval -ya les contará él su historia-.
De alguna forma, ve he visto compuesto y sin novia, entiéndaseme. Pero si esto es quedarse plantado en el altar, bienvenidos sean muchos plantones. Supongo que mi título de licenciado en derecho servirá para decorar la trasera de la puerta del cuarto oscuro donde está el coco. En septiembre empiezo filología hispánica en Las Palmas. Estoy considerando la posibilidad también de hacer el doctorado al mismo tiempo que la licenciatura, aunque suene extraño, en mi caso es posible. Y no por ser distinto, sino por que al doctorado accedo desde la licenciatura de derecho, y a la licenciatura, pues como todo hijo de vecino.
Oteo una buena época en un futuro cercano. Al fin la tierra se comienza a insinuar mandándome mensajes en forma de trocitos de madera o gaviotas revoloteando sobre el mastil de este barco, que tantos tambucazos ha dado ya, y tan cansado me tiene. De momento, tengo tiempo, ilusión, una librería en pañales, una carrera apasionante y, por supuesto mucho que escribir y más aún que leer.
Amigos míos, me hace feliz compartir esta nueva era con todos ustedes. Siéntanse bienvenidos.

Tengo algún problemilla con el blog.

Pues eso, compañeros. El último escrito que publiqué lo tuve que hacer sin foto. Ahora estoy intentando publicar otro con foto también pero no me deja. Si saben que es lo que puede estar pasando por favor díganme soluciones. Tengo unas fotos que tengo muchas ganas de que vean pero no puedo de ninguna forma. En estos días volveré a publicar. Un abrazo enorme. Por cierto, Montse Cano, Marina oroza y Lola Ballesteros, tres gracias de las que más satisfacen. Un besote.