Santiago Tabarca

miércoles, octubre 18, 2006

CON MIS BÁRTULOS A OTRA PARTE.

Queridos amigos,

he encontrado otro blog que me ofrece más posibilidades que este. Así que he decidido mudarme.

Les espero en mi nuevo blog:   http://santiagotabarca.wordpress.com.

Por favor, no dejen de visitarme. Les espero allí, con secciones separadas de crítica literaria, galeria de fotos, El Cuba Libro de Gaja y Tabarca, nuevos escritos propios... en fin, lo mismo que aquí pero mejor organizado.

Un fuerte abrazo a ustedes y a blogger muchas gracias por haber hecho su trabajo de iniciarme en los blogs.

Les espero!!!! no me falten que paso lista!!!.

martes, octubre 17, 2006

LOS GIRASOLES CIEGOS. Alberto Méndez

Uno de los mejores regalos que me han hecho. Cuando Julio Espino y Ana vinieron a verme a Gran Canaria me trajeron, según decían, dos sorpresitas. Una de las cuales era LOS GIRASOLES CIEGOS de Alberto Méndez. Un nombre completamente desconocido para mí y para muchos cuya obra literaria es corta, apenas un libro, este, que recoge cuatro cuentos largos sobre lo que nunca se ha escrito de la manida temática de la guerra nacional. Me he quedado muy sorprendido, entre otras cosas, porque con tan solo un libro editado (y quien sabe si escrito) este autor ha sido capaz de desarrollar un estilo más propio de los grandes autores de reconocidos apellidos, que los de un prudente anónimo al que nadie conoce aún como él mismo se merece. Para mí sigue siendo un absoluto desconocido. No sé más de él que lo que aparece en la solapa del libro: " Alberto Méndez (1941-2004). Nació en Madrid, donde transcurrió su infancia. Estudió el bachillerato en Roma (Italia) y se licenció en Filosofía y Letras en la Universidad Complutense de Madrid. Trabajó siempre en grupos editoriales nacionales e internacionales. En 2002 quedó finalista en el Premio Internacional de cuentos Max Aub, con uno de los relatos de Los girasoles ciegos, su primer libro narrativo. Los girasoles ciegos fue galardonado con el I Premio Setenil de cuentos y posteriormente con el Premio de la Crítica y el Premio Nacional de Narrativa. Simplemente increíble. Este señor, cuyas facciones me son extrañamente familiares, sabiendo que no lo había visto antes -cosas que pasan, quizá un parecido con otra persona - escribió su primer y último libro narrativo y con él me ha demostrado que sigue habiendo una meta a la que sigo queriendo alcanzarme. No la de los premios, ya lo saben -no por snobismo sino sencillamente porque sé que no obto a ninguno- sino la del estilo, la pureza de la lengua, la sencillez de la narración, la creación de los ambientes. Al fin y al cabo, la sorpresa y la admiración tras cada frase que se lee, porque está bien escrita, porque es concisa, clara y atractiva, y porque cualquier huída una vez abierto el libro será siempre hacia dentro de las páginas y nunca a otro estímulo exterior. Realmente me habría gustado mucho conocer a Alberto Méndez. Y, sin embargo, me tendré que conformar con releerme su único libro con el que consiguió llegar a mi conocimiento.

Sobre el contenido no hay absolutamente nada que me haya disgustado. Mientras lo leía me daba la sensación de que entraba en su juego. De la misma forma en la que uno escucha a un cuenta cuentos, y sigue las onomatopeyas en sus lábios, y se deja engullir por la narración sintiendo el frío cuando lo hace, o el hambre cuando aprieta al protagonista y, siempre, aquello que alguien llamó ¡PLOF! cuando termina el cuento, y yo lo prefiero llamar aquí vértigo de verdades. Y es cierto, uno puede pensar que lo que se cuenta en este libro no es verdad, no puede serlo. Pero Alberto no nos miento en ningún momento. Como dice la sinopsis de la contraportada: " Todo lo que se narra en este libro es verdad, pero nada de lo que se cuenta es cierto, porque la certidumbre necesita aquiescencia y la aquiescencia necesita la estadística." Y con eso me quedo. Es verdad porque pudo serlo, o quizá porque lo narrado son historias verídicas. Lo cierto es que sea como fuere no hay un mínimo atisbo de demagogia ni de sensacionalismo de izquierdas. Cuenta algunas historias entrelazadas de personajes concretos de la infrahistoria de la guerra civil en el último momento de la contienda, o en el primer momento de la derrota. Porque se vea como se vea es un libro de derrota, de preocupación por la nueva era que se abría en España por la victoria de los fascistas, de resignación. En concreto de, y vuelvo a citar palabras de la sinopsis: "Un capitán del ejército de Franco que, el mismo día de la Victoria, renuncia a ganar la guerra; un niño poeta que huye asustado con su compañera niña embarazada y vive una historia vertiginosa de madurez y muerte en el breve plazo de unos meses; un preso en la cárcel de Porlier que se niega a vivir en la impostura para que el verdugo pueda ser calificado de verdugo; por último, un diácono rijoso que enmascara su lascivia tras el fascismo apostólico que reclama la sangre purificadora del vencido".
Queridos amigos, acabo de terminar de leer uno de lo mejores libros que he leído este año. Si tienen ocasión, no lo dejen escapar, merece la pena. Muchas gracias Julio y Ana. Por si quieren saber algo más del autor y de su obra (acabo de encontrarlo -gracias internet-): http://www.gibralfaro.net/hemeroteca/pag_1190.htm

Y cambio de tercios. Hoy es un día para celebrar, me han concedido la licencia de obra menor del Cubalibro. Lo que significa que no me demolerán lo que ya tengo hecho, a saber: un tabique en el baño, la demolición de otros dos, un altillo que será el alma del local, etc. De momento parece que todo va viento en popa. El falso techo ya está terminado y están encalando las paredes. Ahora estoy liado con los presupuestos de aires acondicionados, estracciones de humos, cristalerias y carpinterías metálicas para el escaparate y la puerta, y ¡al fin! con los proveedores de los refrescos y los comisterios. Mañana me veo con el de la Coca Cola (aunque me pese por la esencia americana, ¿qué es un Cuba Libre/o sin Coca Cola?). Ya tenemos apalabrado el programa informático de la librería y sigue la máquina funcionando. Aún quedan muchos detalles, que ganas de terminar tengo ya.

En fin compañeros. Si todo sale como estaba previsto, en noviembre tenemos preinauguración para los amigos, así que ya les diré algo. Si me quieren echar una mano, no duden en decirme los libros que consideren que tienen que estar a la venta en una librería literaria como esta, me ayudarían mucho.
Un fuerte abrazo desde su casa.

lunes, octubre 09, 2006

Unos videos.

Ojo!!! he reeditado este post para añadir un par de videos más, o tres. Un regalo que le quiero hacer a mi amigo Carlos Avila. Un abrazo compañero!!! (los videos están después del de Clara, se que lo entiendes ;) ) Estimados compañeros, les dejo algunos videos, para que se entretengan un rato. Esta es Clara, mi novia, dando piruetas a 17 metros de profundidad. Que arte tiene la niña!!! Que lástima recitado por Alterio (padre), leon felipe: Es curioso, aún no he conseguido recitar este poema sin que se me salga alguna lágrima, y los que me conocen ya saben que me cuesta derramarlas. Paco Ibañez: Grabiel celaya, poesía necesaria Ana belen y Sabina: Paco Ibañez, andaluzces de jaen: Mala reputación Paco ibañez: Palabras para Julia (paco Ibañez: Y algunos de humor canario, para el que los entienda Este es buenísimo: Y uno de los hermanos marx: Les pongo vídeos en este post, porque acabo de descubrir como hacerlo. Que bueno! Un fuerte abrazo.

sábado, octubre 07, 2006

EL CUMPLEAÑOS DE CLARA 7 DE OCTUBRE.

Hola compañeros,

Son las dos y veintisiete de la mañana, según mi ordenador. Hace un momento estaba viendo CINEMA PARADISO pero cuando estaba en la mejor parte se paró, esas cosas tiene bajarse archivos de internet a veces. Lo cierto es que, como debe ser lógico, me he quedado dentro del cine y me cuesta mucho salir de él. Para que haga memoria quien lo ha visto, la última secuencia es aquella en que Alfredo estaba sentado con Totó en el escalón de un portal, porque el adolescente tenía problemas de amoríos. La película me estaba absorviendo y en ese justo momento hizo un loop tecnológico y volvió al principio. ¿Y que hace Tabarca cuando necesita compartir algo como esto? se lo cuento a ustedes bien para que lo sepan, o bien para yo enterarme, porque aún no consigo desconectar.
Hoy estoy cargado de buenas noticias. El Cuba Libro sigue dándome sorpresas. Para el que aún no lo sepa, hemos alquilado ya el local. Está en la calle Buenos Aires número 16 de Las Palmas de Gran Canaria. Cuando lo vi por primera vez quizá no terminó de convencerme. Pero una buena renta y la ilusión de ver cumplido el sueño de gestionar una librería con el ambiente de Casa Pueblo en su mejor época, pudieron con la indesición del principio. El día que firmamos el contrato de alquiler estaba nervioso y aterrado, aunque esas cosas ni se cuentan ni se manifiestan.
Es un local viejo. Llevaba, según creo, más de cuatro años cerrado y estaba en una condiciones deprorables. El techo se caía a cachos de forma literal, la paredes estaban destrozadas y además habían hecho una reforma chapucera según los patrones de una decoración horrrenda, cuanto menos. Pero eso es pasado, menos mal. Desde que empezaron las obras el local se ha ido encargando de demostrarnos su agradecimiento. Tan solo bastó picar la escayola de las paredes para empezar a darnos cuenta. Al parecer, el edificio del que forma parte es uno de los más antiguos de la ciudad, razón por la cual lo que se escondía detras del revestimiento eran unos sillares preciosos de tonalidades blanquecinas. Al descubrir el techo pudimos ver como exhibía con toda su majestuosidad, y casi podría decir que hasta con orgullo, unos listones de madera con crucetas y vigas anchas que le daban un cierto parecido a las iglesias románicas. Lástima que aquello que pensamos nuestro techo sea, nada más y nada menos que el suelo inmediato del piso de arriba. Un despacho de abogados que hoy, después de la preceptiva visita y comprobación del motivo de las quejas, está enterrado en el polvo que antes recubría las paredes del local. Sentí lástima, incluso, por una pobre becaria que siendo asmática se debatía entre la baja o la muerte. Cuando acabemos las obras le enviaré un ramo de flores, agradeciendo su paciencia y buena disposición.
Pero ahí no queda la cosa. Hemos conseguido reducir el presupuesto de la obra en más de 17.000 €, y eso se agradece. ¿Que cómo? muy sencillo. Hemos aprovechado mucho material sobrante de obras: mármol blanco, mármol rojo, paneles de tramer (enrejado de hierro usado como plataforma anti-faldas), bloques, adoquines de piedra de cantería, pintura, y todo lo que se les pueda ocurrir. De forma y manera que, cuando proyectemos películas como Cinema Paradiso en versión completa, lo haremos sobre una pantalla de mármol blanco mate. En otras palabras, una pasada.
Al margen de todo ello. Hoy he hecho un descubrimiento. Es mucho más sencillo bajar de Las Palmas a Maspalomas con la moto que subir el mismo trayecto a la inversa, debido al viento. Llevo experimentando esta sensación desde el lunes, ya que por ahorrar en parking y evitar atascos en la pequeña gran ciudad no me he bajado de las dos ruedas en toda la semana. Al principio pensé que se trataba del horario. Cuando subía el viento parecía que tenía algo personal contra mí o contra mi moto. Intentaba a toda costa bajarme de ella en marcha de la manera menos recomendable posible. En esa dirección subía siempre a las cinco de la tarde. Sin embargo, cuando bajaba a Maspalomas, el trayecto llegaba a ser incluso agradable. El viento se había calmado, o eso pensaba yo. Pero hoy me he dado cuenta de que todo el problema reside en la dirección en la que el viento sopla. La subida es a contraviento y por ende su fuerza es tremendamente más agresiva que a la vuelta. Una tontería, sin duda alguna, pero como la moto no tiene radio me dedico a pensar en estas cosas.
Hoy es un día especial. Clara cumple 26 años, lo que supone que ha dado comienzo la cómica sesión del teatro de la vida en la que yo preparo una fiesta sorpresa y ella lo sabe (creo) pero ambos hacemos que ninguno se ha dado por enterado. O quizá no lo sepa y me siento sugestionado o inseguro de mis dotes de actor del tres al cuarto. Lo único que hay cierto en todo esto es que mañana a las 2 de la tarde, en mi casa de Maspalomas hay fiesta. He intentado que vengan todos sus amigos del hotel donde trabaja, además de los mios. La gran mayoría ha confirmado su presencia y me alegro mucho por ello, y por ella. Todavía no sé que excusa usaré para arrastrala hasta la casa. Algo se me ocurrirá. Qué inocente es la ignorancia. Estoy tramando algo a sus espaldas, como todos los años, como también ella me ha hecho a mí, mientras ella duerme plácidamente. Reposando del trabajo de toda la semana y esperando de mañana un día más que pasará pronto y sin demasiados contrastes. Puedo decir que me gusta verla sonreir, quizá por eso haga esas cosas. Su sonrisa me hace feliz y puede que haya mucho de egoísmo en hacerle una sorpresa por sentirme mejor que nunca por un instante. Visto así en ocasiones me planteo que no sé qué será el egoísmo, el amor, o la felicidad. Y no me importa no saberlo.
Hoy también me sentí bien porque mi madre me hizo una visita al blog y dejó su primer comentario. Pero como un estúpido facha de los guebos, o una estúpida facha de los guebos, propuso que lo que nos escribíamos mi madre y yo eran cursilerías, mi madre ha preferido no seguir escribiendo. Hay veces que me encantaría romperme los nudillos contra alguna mandíbula. No sigo hablando de lo que no merece la pena.
Y como colofón de este post terapéutico, les contaré que el miércoles pasado estuve en el concierto de Sabina. Sin palabras. Solo diré que lloré más que viendo E.T. cuando niño. Y aún no entiendo por qué. Quizá porque de pequeño iba con mi madre en el coche escuchándole y recobre gran parte de la infancia perdida, quizá porque Sabina consiguió encontrar las palabras perfectas para decir todo aquello que quise decirle a Clara siempre y nunca supe como, o tal vez porque simplemente es la ostia.
Amigos míos, tengo un ojo cerrado y cuatro dedos dormidos. Voy a hacer lo propio.
Les espero. Gracias por los comentarios que me van dejando. Me animan mucho a seguir escribiendo.
Un abrazo.